Estas nuevas tecnologías nos van a llevar a todos al desastre.

Más de una vez habrán escuchado esta frase en boca de algún familiar y/o amigo por lo general en línea ascendente por consanguinidad.

En el caso del que suscribe, dicha frase empezó a sonar a partir del lanzamiento del Spectrum 48K que nos quitaba el tiempo suficiente como para que nuestros padres se decidieran a soltar todas esas frases que ya sonaban a hechas tipo: “Cuando yo era niño, en el tiempo que lleváis pegados al videojuego yo hubiese jugado ya 2 partidos de fútbol y 3 a las chapas”. (Deberían ser partidos de duración reglamentaria porque con lo que tardaban en cargar esas cassettes de datos…) A lo que “valientemente” mascullaba para mis adentros: “Sí, y en el tiempo que estás tú delante de la televisión viendo la Vuelta Ciclista a España, yo me paso 10 pantallas de El muro. Al menos mi cerebro estaba tomando decisiones”.

Cita: “Esto de los videojuegos hará que los niños dejen de jugar en la calle y de comunicarse entre ellos. Creará una generación de especímenes ocultos en las sombras que no se relacionarán entre ellos”.

Nota: Más adelante esta predicción se vio mermada por la aparición de las redes sociales, lo cual permitió que estos especímenes “se comunicasen” exponiendo “a sus amigos” su supuesta vida totalmente exenta de complejos y llena de ejemplo y moralidad.

A pesar de todo esto, nosotros sí que escribíamos cartas a los amigos/as, mantuvimos algún que otro idilio postal con esos amores de verano… y somos de los que nos hemos quedado a medio camino entre los que no conocen ó utilizan el correo electrónico y los que no conocen ó utilizan (nada más que para abrir las multas) el correo postal. Los hay que ni siquiera han abierto un sobre en su vida. Para ser realistas, hemos abandonado el correo postal y sus encantos, por el correo electrónico, más acorde con el ritmo de vida actual y con el ansia por tenerlo todo cuanto antes.

Cita: “Esto del correo electrónico va a mandar al carajo la magia de las cartas en papel, en las que tenías que esperar al menos dos semanas para recibir la *respuesta, estaba escrita de puño y letra y hasta olía a fragancia según la ocasión”.

* Equivalente a “Re:” en correo electrónico.

Ahora, ha llegado el momento de decir nosotros a nuestros hijos eso de: “Cuando yo era niño quedaba con mis amigos en la calle a tal hora y no estábamos todo el día con el Tuenti y esas cosas y tan felices sin móviles ni portátiles ni tablets…” pero sabemos lo que estarán pensando en ese momento y no queremos ser “unos carrozas como nuestros viejos”. Será que a nuestros padres o abuelos no les dijeron eso de.. “Cuando yo era niño no estábamos todo el día con el telégrafo tic, tic, tic,” ó “Cuando yo era joven en el tiempo que llevas dándole a la Olivetti, yo ya hubiese jugado 5 veces a La Taba.”

La necesidad de estar conectados e interactuar a tiempo lo más real posible ha llegado tan lejos que ya hasta podemos saber mediante el Wassapp si la otra persona ha leído el último mensaje que le hemos enviado, si está conectado, o si está escribiendo. Solo hace falta imaginar a esa persona, porque sus actos los tenemos por escrito y si me apuran ni eso gracias a la videoconferencia.

Cita: “¡¡No me has contestado al wassap que te envié antes de comer y salía recibido y te has estado conectando a las 15:42, 16:01 y a las 16:27 y a las 17:01 has cambiado tu estado!! 😦 ”.

Nota: Éramos más felices cuando no sabíamos lo que hace la otra persona a cada momento.

Es un hecho que no solo a las compañías les interesa cómo nos movemos y qué hacemos en cada momento pero también es un hecho que todas estas nuevas tecnologías y nuevas formas de comunicarnos tienen más bueno que malo y como todo en esta vida si se utiliza de forma correcta y en la medida adecuada…

¡¡¡¡Seguirán metiéndonos publicidad por todos lados!!!!

@GonzaloAAmo @Novotectura

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¿Qué es la construcción sostenible?

El sector de la construcción en general  y todas sus vertientes (materiales, maquinaria, promoción…) consumen entre el 20% y el 50% de los recursos naturales y es uno de los sectores con mayor impacto medioamiental, tanto en su construcción como con el simple uso diario durante su vida, y con ello contribuye en gran medida al calentamiento global y a la contaminación.

Para afrontar este problema que nos podría llevar a la más profunda de las ruinas medioambientales, está la construcción sostenible. Más que un sistema de construcción, se basa en tener en cuenta distintos factores que permita reducir hasta límites antes nunca alcanzados el impacto que estas construcciones puedan generar tanto en su construcción, traslado (si es necesario), montaje y vida útil.

Algunos de estos factores son:

  • la salud y la ecología del lugar,
  • el sol, el ahorro energético y utilización de energías renovables,
  • la utilización de materiales naturales y transpirables,
  • el reciclaje y la gestión racional del agua,
  • la minimización de la contaminación electromagnética,
  • la utilización de tipologías adaptadas a la zona,
  • la utilización de barreras fónicas y materiales aislantes naturales, y
  • el bajo coste económico y social.

Como valor añadido tenemos el precio de estas viviendas que se reduce sensiblemente al utilizar en la mayoría de los casos materiales reciclados y sistemas de energía autosuficiente que nos permiten ahorrar no solo en la compra sino en todo el tiempo de uso.

Sin duda más que una alternativa, es el futuro.

Construible.es

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